Martin Luther King planeaba llevar a miles de peregrinos a Israel y Jordania en 1967. La Guerra de los Seis Días y las implicaciones políticas de la visita obligaron a aplazarla. El reverendo estadounidense y líder de los derechos civiles dijo que estudiaría la posibilidad de viajar al año siguiente, pero fue asesinado en abril de 1968.
Ese proyecto inspira la llegada a Israel esta semana de cientos de pastores y líderes cristianos africanos y afroamericanos, en un momento en que el apoyo a Israel cae con fuerza en Estados Unidos. Los organizadores han llamado a la iniciativa “Unfinished Business Pilgrimage”, la peregrinación pendiente. Prevén reunir a miles de participantes el próximo año, cuando se cumplan seis décadas del viaje que proyectó King.
En Jerusalén, el pastor Dumisani Washington, activista a favor de Israel, recordó que en los años de King no había peregrinaciones multitudinarias. A su juicio, los afroamericanos estaban a punto de emprender algo que nadie más hacía. Al explicar por qué retoman ahora la iniciativa, habló del peso que sienten ante el auge del antisemitismo tanto en la derecha como en la izquierda. El pastor Michael A. Stevens, padre, describió el respaldo que surge de las iglesias negras como “una montaña de apoyo”.
Los líderes de la peregrinación entregaron obsequios a Elkana Bohbot, antiguo rehén ya liberado, y a Hila Abir, cuyo hermano Lotan fue asesinado en el festival de música Nova durante la masacre del 7 de octubre de 2023 encabezada por Hamás. También recibió un obsequio Daniel Lischinsky. Su hijo Yaron y la prometida de este, Sarah Milgrim, fueron asesinados en un acto de la embajada israelí en Washington. El resto de los participantes llegará mañana. El itinerario incluye lugares bíblicos de todo Israel y el lugar de la masacre de Nova.
Stevens recordó que los estadounidenses judíos y negros tienen una tradición de unirse para defender lo que consideran justo y dar ejemplo a su país y al mundo. Sostuvo que los afroamericanos y los africanos deberían ser los primeros en apoyar a sus “hermanos y hermanas judíos”. Aunque el antisemitismo ha aumentado entre las personas de color, cree que la comunidad afroamericana es una de las más receptivas a la educación sobre este asunto. Atribuyó a la Iglesia afroamericana una influencia sin igual en Estados Unidos, al menos dentro de la comunidad negra. Uno de los objetivos del viaje, dijo, es dejar claro que “no podemos admitir el antisemitismo en nuestra cultura. Punto”.
El pastor también pidió a Israel mayor sensibilidad en su relación con los afroamericanos. Al hablar de las vidas perdidas, señaló que muchos afroamericanos ven en las víctimas a personas que se parecen a ellos. Mencionó las muertes en Gaza y el racismo que sufren los etíopes.










