Las alarmas de tres centros de almacenamiento de plasma en Francia permitieron proteger las reservas el lunes, después de que un ciberataque contra un proveedor de equipos de refrigeración alterara los controles de frío. Los atacantes elevaron a niveles extremos los umbrales de temperatura y de descongelación, de acuerdo con el Establecimiento Francés de Sangre (EFS).
En las cámaras había bolsas de plasma para transfusiones y plasma destinado a la fabricación de medicamentos. En cuanto los sistemas de vigilancia detectaron los cambios, el personal trasladó parte de las existencias y puso el resto a resguardo. El EFS confirmó que ninguna muestra sufrió daños, que no se perdió ningún producto sanguíneo y que no se han identificado consecuencias para la salud.
La recogida y la distribución de sangre continuaron sin interrupciones, por lo que los hospitales y otros centros sanitarios pudieron mantener el servicio a sus pacientes. La agencia nacional de ciberseguridad de Francia y el Ministerio de Salud investigan el ataque.
Esta semana, supermercados de varios países europeos denunciaron que intrusos habían tomado a distancia el control de sus refrigeradores y congeladores. En esos establecimientos sí subió la temperatura y se echaron a perder toneladas de alimentos, con pérdidas millonarias.










