Israel ha pedido a los supermercados, las empresas alimentarias y los centros logísticos que revisen de inmediato la seguridad de sus instalaciones de refrigeración y congelación. La Dirección Nacional de Ciberseguridad emitió la advertencia después de una serie de ataques informáticos en Europa que afectaron directamente a los equipos destinados a conservar alimentos.
En esos incidentes, los atacantes accedieron a distancia a sistemas de control de temperatura conectados a internet. Una vez dentro, modificaron los parámetros de refrigeración y activaron mecanismos de descongelación. Como consecuencia, cámaras frigoríficas y congeladores comenzaron a calentarse y grandes cantidades de productos alimenticios se echaron a perder.
Los daños no se limitaron a las existencias de comida. Los establecimientos afectados sufrieron pérdidas económicas considerables e interrupciones de sus operaciones comerciales. En determinados casos también se produjeron desperfectos en los equipos e incendios.
La vulnerabilidad de estos dispositivos preocupa especialmente porque una intrusión en los sistemas que controlan la temperatura puede provocar pérdidas de inventario en cuestión de horas. La falta de medidas básicas de protección en los equipos operativos conectados a internet también puede generar riesgos para la seguridad de las instalaciones.
Ante estos antecedentes, la Dirección Nacional de Ciberseguridad volvió a comunicarse en las últimas horas con cadenas comerciales israelíes. Les solicitó inspecciones inmediatas de sus sistemas de refrigeración y de sus controles, con atención particular a los accesos remotos que utilizan técnicos y proveedores de mantenimiento. También pidió que las compañías comuniquen los resultados de las revisiones y las medidas de protección adoptadas.
Entre las precauciones recomendadas figuran impedir que los controles queden expuestos directamente a internet, sustituir las contraseñas predeterminadas y actualizar tanto el software como los equipos antiguos. Para los accesos remotos, la autoridad aconseja incorporar autenticación de múltiples factores y disponer de alarmas independientes que adviertan sobre cambios anormales de temperatura.
El organismo destacó que la protección informática no debe concentrarse únicamente en las redes y los sistemas convencionales de información. Los dispositivos que gobiernan procesos físicos también requieren medidas de seguridad, ya que su manipulación puede detener la actividad de una empresa y comprometer el suministro de productos esenciales a la población.
La advertencia se extiende a cualquier organización que opere equipos de refrigeración o sistemas de control remoto. La Dirección Nacional de Ciberseguridad instó a revisar las defensas disponibles y a comunicar cualquier actividad sospechosa a su línea de emergencias, el 119.










