Un subfusil Uzi, modelo que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dejaron de utilizar hace más de tres décadas, volvió a manos del Ejército durante una campaña nacional para recuperar armas y material militar que permanecían fuera de sus instalaciones. La entrega se produjo en uno de los numerosos puntos habilitados desde el domingo para recibir estos artículos sin exigir explicaciones a quienes los llevan.
La iniciativa, a cargo de la Dirección de Tecnología y Logística de las FDI, está dirigida tanto a civiles como a reservistas que conserven armamento, municiones u otros equipos retirados del ámbito militar a lo largo de los años. Quienes entreguen esos objetos no tienen que identificarse y no serán procesados por haberlos sustraído, poseído o transportado ilegalmente. En el caso del Uzi recuperado, el Ejército no solicitó la identidad de la persona que lo llevó ni registró sus datos en los sistemas militares.
El volumen de material recibido durante la primera jornada superó los 10.000 artículos. Entre ellos había unos 20 fusiles y otras armas de fuego, cerca de 6.500 cartuchos y 90 granadas aturdidoras. Las entregas incluyeron también granadas de fragmentación y lanzagranadas, además de aproximadamente 120 accesorios para armas.
A ese inventario se sumaron alrededor de 80 piezas de equipo de combate, entre ellas chalecos antibalas y cascos, así como 400 artículos de vestimenta, equipamiento y material textil. La recuperación del antiguo Uzi fue uno de los casos destacados de una campaña que acepta diferentes clases de material militar, no solo armas operativas.
El Ejército mantendrá abiertos los puntos de recepción durante dos semanas, de domingo a jueves, entre las 8:00 y las 20:00. La campaña dispone de decenas de lugares de entrega distribuidos por Israel y conserva la política de recepción anónima durante todo el periodo.










