Dos años después de que Donald Trump ganara Georgia por dos puntos porcentuales, las proyecciones electorales de los medios dan por vencedor al senador demócrata Jon Ossoff frente a Mike Collins, el congresista republicano al que respaldó el presidente. Con la reelección de Ossoff en una de las contiendas más disputadas del país, los demócratas retendrían un escaño clave en su pugna por el control del Senado estadounidense.
Ossoff, a quien muchos ven como posible candidato a la presidencia en 2028, recaudó $126 000 000 más que su rival. Collins tuvo que superar unas primarias republicanas con tres aspirantes y una segunda vuelta para obtener la candidatura. Después contó con $18 000 000 en gastos de grupos externos a su favor.
El senador, que es judío, ha calificado de inquebrantable su compromiso con la seguridad de Israel. A la vez, fue uno de los primeros demócratas del Senado que votaron a favor de suspender determinadas ventas de armas a ese país. Sobre Collins pesan acusaciones de vínculos con el nacionalismo blanco. En junio, Ossoff lo tachó de intolerante, antisemita y extremista.










