El rabino jefe sefardí de Israel, David Yosef, pidió que las diferencias religiosas y las tensiones posteriores a las elecciones de la semana pasada no se conviertan en motivos de enfrentamiento entre los judíos. Durante su clase semanal de Torá, defendió el respeto hacia quienes no observan los preceptos religiosos y llamó a abandonar las expresiones de hostilidad dentro de la sociedad israelí.
Yosef manifestó su preocupación por el ambiente que se ha instalado en el país. Describió los últimos días como un periodo de difamaciones, rumores, humillaciones públicas y controversias que, a su juicio, han profundizado las divisiones entre la población. Ante ese escenario, reclamó que se erradique el odio gratuito entre los integrantes del pueblo de Israel.
El rabino hizo especial referencia a los judíos seculares: “Incluso los judíos que actualmente no observan la Torá y las mitzvot son nuestros hermanos en todos los sentidos”. Añadió que deben recibir un trato respetuoso y que es necesario procurar un mayor acercamiento entre las personas, con independencia de sus prácticas religiosas.
También advirtió contra la participación en discursos de odio y provocaciones que circulan en el debate público y en los medios de comunicación. En su intervención sostuvo que la Torá constituye, desde su perspectiva religiosa, la fuente principal de fortaleza del pueblo judío en Israel y que sus enseñanzas exigen promover el amor, la paz y la unidad. Presentó esos principios como la respuesta al odio gratuito y como una forma de honrar al Cielo.










