El Parlamento Europeo incluyó el lunes a la Corte Penal Internacional (CPI), sancionada por Estados Unidos, entre los tres finalistas del premio Sájarov. La candidatura del tribunal con sede en Países Bajos recibió el apoyo de eurodiputados que buscan respaldar su trabajo frente a las medidas adoptadas por Washington.
Este mes, el gobierno del presidente Donald Trump anunció sanciones contra la CPI. La administración estadounidense también prometió desmantelar el tribunal “ladrillo a ladrillo”. El enfrentamiento responde a la orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por presuntos crímenes durante la guerra contra el grupo terrorista Hamás en Gaza, y a una investigación anterior sobre las actuaciones de militares estadounidenses en Afganistán, que ya fue cerrada por la corte.
Dirigentes de Hamás que posteriormente murieron también fueron acusados. Israel rechaza los cargos en su contra y sostiene que todas sus operaciones militares cumplen el derecho internacional.
La postulación de la CPI fue respaldada por el grupo de centroizquierda Socialistas y Demócratas (S&D). Uno de sus eurodiputados, Yannis Maniatis, declaró: “Apoyamos a la CPI y a sus funcionarios, y estamos comprometidos con proteger su labor”. También defendió la importancia de preservar los principios que sustentan la democracia y sus valores.
El anuncio de las sanciones estadounidenses se produjo horas después de que Navi Pillay, exjueza de la CPI y antigua alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, recibiera este mes el Premio Nobel de la Paz. Trump calificó la decisión de “vergonzosa” y afirmó que el premio debió corresponderle a él.
Pillay, nacida en Sudáfrica, presidió la Comisión de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado e Israel, creada en 2021 por el Consejo de Derechos Humanos respaldado por la ONU. El año pasado, esa comisión concluyó que Israel era responsable de genocidio en Gaza y que existía una intención específica de destruir a los palestinos de ese territorio. Israel se negó a colaborar con la comisión desde su creación, rechazó el informe por “distorsionado y falso” y recordó los antecedentes de posiciones abiertamente antiisraelíes de sus autores.
Los otros candidatos al premio Sájarov son Tundu Lissu, dirigente del partido opositor Chadema de Tanzania, y las hermanas gemelas iraníes Taraneh y Romina Rahimi, ambas de 21 años. Lissu fue detenido en abril de 2025. Si es declarado culpable de traición, podría recibir la pena de muerte. La acusación sostiene que incitó a la población a boicotear las elecciones de 2025.

Las hermanas Rahimi representan en esta candidatura a las personas procesadas por el gobierno iraní. Ambas fueron condenadas por participar en protestas contra las autoridades: Taraneh recibió una condena a muerte y Romina fue sentenciada a 36 años de prisión.
El premio Sájarov fue creado en 1988 y lleva el nombre del disidente soviético Andréi Sájarov. El Parlamento Europeo lo concede anualmente a personas u organizaciones por su defensa de los derechos humanos o de la democracia. Las candidaturas proceden de los grupos políticos de la Eurocámara o de diputados individuales.
El eurodiputado irlandés de centro Barry Andrews señaló que, en un escenario internacional cada vez más difícil, apoyar a quienes luchan por esos derechos resulta a la vez más importante y más complicado. El ganador se elegirá esta semana, antes de la ceremonia de entrega prevista para diciembre.
Fundada en 2002 para procesar crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio, la CPI cuenta con 125 Estados miembros. Entre ellos figuran todos los países de la Unión Europea y todos los integrantes de la OTAN, excepto Estados Unidos y Turquía.










