Ahmad Darawshe, representante de Ta”al y antiguo asesor y jefe de gabinete de Ahmad Tibi, ocupará un escaño en la Knéset después de que la Lista Conjunta obtuviera 11 mandatos en las elecciones israelíes. Su incorporación al Parlamento coincide con la difusión de documentación sobre sus contactos, en 2021, con miembros de la Asociación Benéfica Palestina, una entidad que opera en el sur de Turquía y cuyos miembros y cuentas vinculadas han publicado elogios a terroristas responsables de ataques mortales contra israelíes.
Darawshe figuró en el octavo puesto de la candidatura de la Lista Conjunta. Años antes de su elección, viajó a Turquía para participar en una operación humanitaria destinada a distribuir alimentos y mantas a refugiados. Durante esa visita fue recibido por integrantes de la asociación y mantuvo encuentros con personas identificadas con ella. Fotografías difundidas en redes sociales muestran a Darawshe junto a Tarek Amayri, presentado como representante de Fatah en el sur de Turquía y participante en las actividades de la organización.
Las publicaciones asociadas a esta entidad incluyen homenajes a Udai al-Tamimi, autor del atentado a tiros en el puesto de control de Shuafat que posteriormente intentó cometer otro ataque en la entrada de Maale Adumim. También aparecen mensajes que exaltan a Dalal Mughrabi, quien dirigió a la célula terrorista responsable de la masacre de la carretera costera de 1978, en la que fueron asesinados decenas de israelíes. Fatah y otros sectores palestinos la han presentado durante años como una heroína y una mártir.
Amayri también difundió en sus propias cuentas mensajes de apoyo a la lucha palestina violenta y de simpatía hacia terroristas. Otros registros muestran a integrantes de la asociación involucrados en la organización de manifestaciones contra Israel en calles turcas, donde se escucharon consignas sobre los “mártires camino de Al Aqsa”.
El contacto documentado entre Darawshe y estas personas corresponde a la operación de ayuda de 2021. Las fotografías y los registros de aquella visita no demuestran que los recursos económicos ni los suministros humanitarios se destinaran a actividades terroristas. Tampoco establecen relación alguna entre esos encuentros y las sospechas de injerencia extranjera que actualmente se investigan en torno a las últimas elecciones de Israel.
El asunto ha adquirido relevancia en medio de esas investigaciones sobre posibles intentos de influir desde el extranjero en el voto de la sociedad árabe israelí. Sin embargo, la documentación sobre las reuniones de Turquía no forma parte acreditada de tales investigaciones. Lo que sí muestra es que un representante de Ta”al mantuvo contactos con personas vinculadas a una asociación cuyos entornos difundieron mensajes favorables a terroristas.
Ta”al defendió la actuación de Darawshe y afirmó: “Darawshe supervisó la ayuda humanitaria, alimentos y mantas, para refugiados sirios en Turquía, y estamos orgullosos de él”. En su respuesta, el partido añadió una acusación contra el Gobierno de Israel: “El Gobierno israelí, en cambio, suministró municiones a facciones en Siria para intensificar la guerra civil”.










