Una redada de la Policía de Fronteras israelí en un edificio residencial de Kafr Qassem terminó con la detención de 74 infiltrados ilegales. Después de interrogarlos y completar las diligencias de investigación en el lugar, las autoridades expulsaron a las 74 personas a Judea y Samaria.
La intervención se realizó con una orden judicial de registro y formaba parte de una operación de control que había sido planificada previamente. Al entrar en el inmueble, los agentes encontraron a 74 individuos sospechosos de permanecer ilegalmente en Israel, sin permisos válidos de residencia.
El operativo pertenece a una campaña nacional de la Policía de Fronteras contra la entrada y la permanencia ilegales en Israel. El comisionado Brik Yitzhak dirige esa iniciativa, que busca localizar a los infiltrados y evitar su estancia no autorizada en el país. En la última semana, las fuerzas de este cuerpo han detenido a aproximadamente 360 residentes ilegales en distintas operaciones por todo el territorio israelí.










