El ministro de Seguridad Nacional de Israel y presidente de Otzma Yehudit, Itamar Ben Gvir, advirtió a los partidos haredíes que no se incorporen a una coalición con la izquierda tras las elecciones a la Knéset. En un mensaje dirigido a sus dirigentes, les pidió que no cometieran lo que calificó como un “error histórico” y sostuvo que las propuestas de colaboración procedentes del bloque de izquierda buscan obtener su apoyo para formar gobierno.
Ben Gvir centró su advertencia en el servicio militar de los haredíes. Afirmó que representantes de la izquierda, después de cuestionar a la comunidad haredí durante la campaña, ahora ofrecen eximirla del reclutamiento a cambio de respaldo político. “Es increíble cómo estos hipócritas construyeron toda su campaña sobre el odio hacia ustedes y ahora, de repente, explican a todos que en realidad no hacen ninguna falta en el ejército”, escribió. El ministro presentó esa supuesta disposición como una contradicción de las posiciones mantenidas durante la contienda electoral.
También acusó a esos partidos de despreciar la fe y a los rabinos de los haredíes, y aseguró que una alianza con ellos facilitaría el fortalecimiento del sistema judicial. En su planteamiento, las consecuencias afectarían a la comunidad haredí durante años, incluso después de que la izquierda y sus aliados árabes perdieran una eventual mayoría parlamentaria. Para ilustrar su advertencia, recordó la parábola de un zorro que intenta convencer a un pez de abandonar el agua para conversar. “¡No cometan este error histórico!”, insistió.
El pronunciamiento se produjo después de unos comicios en los que Otzma Yehudit obtuvo 326.634 votos y pasó de seis a siete escaños. Ben Gvir reconoció que esperaba un resultado mayor y recordó que los votos obtenidos en las elecciones anteriores habrían bastado para alcanzar nueve escaños. No obstante, destacó que esta fue la primera ocasión en que su partido concurrió por cuenta propia, sin depender de otras formaciones, y agradeció el respaldo de sus electores.
Atribuyó a Otzma Yehudit el único incremento de representación dentro del bloque de derecha, de seis a siete diputados. En su balance, las demás formaciones de ese sector retrocedieron, con la excepción de Judaísmo Unido de la Torá, que conservó sus escaños. Añadió que, por número de votos, su partido quedó como la segunda fuerza del bloque. El dirigente expresó su agradecimiento por las muestras de apoyo que recibió durante la campaña, aunque admitió que sus expectativas electorales eran superiores.
En el mismo mensaje se refirió a las comprobaciones e investigaciones todavía abiertas sobre los resultados de las elecciones de la semana anterior. Expresó su deseo de que lleguen a esclarecerse los hechos sin interferencias del sistema judicial, al que acusó de poder obstaculizar el proceso. Su declaración no presentó una conclusión definitiva sobre esas investigaciones.
Ben Gvir vinculó la continuidad política de su partido con la seguridad de Israel y el carácter judío del Estado. Prometió combatir la formación de un gobierno dependiente de partidos árabes y reiteró sus ataques contra el sistema judicial, al que atribuyó una actuación contraria a la democracia. “Las elecciones terminaron, pero la batalla no”, afirmó al referirse a los objetivos que, a su juicio, siguen pendientes.
Como parte de su balance de la legislatura anterior, enumeró las medidas que afirmó haber impulsado en el sistema penitenciario, la demolición de construcciones ilegales, la reforma de las licencias de armas de fuego y la creación de unidades civiles de respuesta ante emergencias. Manifestó su intención de volver a formar parte del próximo gobierno, pero aseguró a sus votantes que Otzma Yehudit mantendrá su actividad tanto si participa en la coalición como si termina en la oposición.










