El foro israelí “Elegimos la Vida”, que reúne a familiares de víctimas mortales y personas afectadas por atentados terroristas, presentó este jueves una denuncia ante el director del Shin Bet, David Zini. La organización solicita una investigación penal sobre “Aswatkom”, una aplicación que, de acuerdo con sus averiguaciones, habría sido utilizada por destacados activistas del partido Raam durante las elecciones a la 26.ª Knéset. El foro sostiene que el programa permitía registrar la asistencia de votantes por centro electoral y recibir información en tiempo real. También denuncia la posible participación de desarrolladores de Ramala relacionados con la Autoridad Palestina.
La revisión técnica encargada por la organización sitúa la aparición de la aplicación en internet el 15 de septiembre de 2026, alrededor de un mes y medio antes de las elecciones. Su ficha de Google Play registraba más de 500 descargas. Para los denunciantes, esa cifra indica que la herramienta no era un simple proyecto experimental, sino que pudo distribuirse entre numerosos integrantes de la estructura electoral del partido. Los responsables de la denuncia afirman que una central de operaciones habría recibido datos sobre la concurrencia a cada mesa, además de listas nominales con las que orientar las gestiones para llevar electores a votar.
La denuncia plantea que estas prácticas, si se acreditan, podrían vulnerar las restricciones legales y judiciales sobre el registro de electores. El foro pide determinar qué información personal llegó a almacenarse, quiénes tenían autorización para consultar los registros y si personas ajenas al partido obtuvieron acceso. Entre las cuestiones que considera urgentes figura el destino de los datos reunidos durante la jornada electoral, tanto dentro como fuera de Israel.
Otra parte de la denuncia se refiere a la procedencia del desarrollo informático. El foro afirma haber encontrado indicios de que personas que operaban desde Ramala y mantenían vínculos directos con la Autoridad Palestina participaron en el diseño y la programación de Aswatkom. Su preocupación no se limita a una eventual colaboración técnica: solicita averiguar si esos participantes pudieron consultar información interna de carácter estadístico o personal sobre ciudadanos israelíes. La organización vincula esta inquietud con advertencias anteriores de los organismos de seguridad sobre intentos de influencia extranjera y financiación de actividades destinadas a afectar resultados electorales.
En la carta dirigida a Zini se reclama la preservación inmediata de los servidores de la aplicación, sus bases de datos, las copias de seguridad alojadas en la nube y los registros digitales de actividad, para evitar que se pierdan o alteren. También se pide identificar a quienes financiaron el proyecto, encargaron su elaboración y lo distribuyeron entre los activistas de Raam. La solicitud incluye examinar si hubo uso de la aplicación dentro de los propios centros de votación, qué dirigentes del partido conocían su funcionamiento o impartieron instrucciones y a qué destinatarios se remitió la información recopilada.
“Se trata de hallazgos graves que exigen una investigación inmediata”, declaró el foro. A su juicio, existen indicios de un sistema diseñado expresamente para estas elecciones con el fin de observar la participación electoral a nivel de cada mesa y con posible intervención de personas relacionadas con la Autoridad Palestina. La organización exigió conocer quién creó y manejó la aplicación, qué datos obtuvo y quién terminó por recibirlos. “No permitiremos que se encubra una vulneración de la integridad electoral”, advirtió, antes de reclamar que los ciudadanos puedan confiar en unas elecciones legales, sin mecanismos de vigilancia prohibidos ni intervención extranjera indebida.
La denuncia se produce después de una sentencia del Tribunal Supremo israelí relacionada con “Elector”, otra aplicación para el seguimiento de votantes. En aquella resolución, los magistrados Yael Wilner, Alex Stein y Khaled Kabub revocaron una decisión del Comité Electoral Central que había autorizado su utilización. Establecieron que los representantes de los partidos en las mesas no pueden comunicar a las direcciones de campaña información que identifique a las personas que acuden a votar. El tribunal consideró que esa transmisión de datos personales vulnera el derecho a la privacidad y carece de una autorización legal suficiente.
La prohibición judicial no se limita a Elector: comprende cualquier herramienta destinada a enviar desde los centros electorales información identificativa sobre la participación de los ciudadanos. Sobre esa base, el foro solicita comprobar si Aswatkom realizó las funciones que le atribuye y si su utilización, en caso de demostrarse, infringió lo establecido por el Tribunal Supremo. Las acusaciones contra Raam y sobre los posibles vínculos con Ramala y el acceso externo a los datos son alegaciones del foro, no conclusiones de una investigación penal.










