La serie de amenazas de bomba contra vuelos comerciales en Europa alcanzó también a un avión de KLM con destino a Tel Aviv y escala en Bucarest. La tripulación solicitó una inspección para detectar posibles explosivos después de que se emitiera una alerta sobre la aeronave.
El servicio de inteligencia de Rumanía comunicó que dos aviones más habían recibido amenazas. Entre ellos se encuentra el vuelo de KLM, cuyos pilotos pidieron una revisión pirotécnica.
Antes de estos nuevos avisos, un avión de Wizz Air que cubría la ruta entre Milán y Bucarest ya había sido objeto de una amenaza de bomba. Las advertencias, consideradas probablemente falsas, afectaron durante el jueves a por lo menos 27 vuelos de pasajeros en distintos puntos de Europa.










