El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante la mañana del sábado 31 de octubre, mientras Washington prepara una posible reanudación de los bombardeos contra Irán.
El contacto entre ambos dirigentes tuvo lugar pocos días después de una reunión en la Casa Blanca en la que Trump examinó con los principales mandos militares estadounidenses las opciones para emprender nuevas operaciones de combate a gran escala en Oriente Medio, según información publicada por The Wall Street Journal.
La conversación se produjo cuando Estados Unidos e Israel intensifican sus preparativos ante la posibilidad de una nueva fase de la guerra, mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo con Teherán. Las autoridades estadounidenses han advertido a varios gobiernos del Golfo que deben prepararse para una campaña militar breve e intensa después de las elecciones legislativas del martes 3 de noviembre, una operación que podría comenzar durante los días posteriores a la votación.
Estados Unidos prepara sus fuerzas para una nueva campaña contra Irán

El contacto telefónico entre Trump y Netanyahu se produjo después de que el almirante Brad Cooper, comandante del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), acudiera el jueves 29 de octubre a la Casa Blanca para presentar al presidente las alternativas militares disponibles frente a Irán. En la reunión participaron también el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el presidente del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, junto con otros altos funcionarios de la administración.
Cooper examinó el desarrollo de las operaciones estadounidenses en Oriente Medio, incluido el bloqueo naval impuesto a Irán, la protección del tráfico petrolero por el estrecho de Ormuz y las medidas de presión económica sobre Teherán. La reunión permitió evaluar la situación de las fuerzas desplegadas en la región y las capacidades necesarias para reanudar una campaña aérea contra instalaciones estratégicas iraníes.

Los preparativos militares incluyen el traslado de municiones y suministros adicionales a Oriente Medio, el refuerzo de los sistemas de defensa antiaérea y el desplazamiento de unidades estadounidenses desde bases consideradas vulnerables a posibles represalias. Washington también está enviando una batería adicional del sistema Patriot a Israel para fortalecer sus defensas frente a misiles balísticos.
Las fuerzas estadounidenses han aumentado sus reservas de armamento y preparan bombarderos y aviones de combate para nuevas operaciones. Un grupo de ataque de portaaviones y una unidad expedicionaria de infantería de marina también tienen previsto incorporarse a los despliegues regionales durante noviembre, aunque algunos de los buques presentes podrían ser relevados.
Los objetivos considerados por Washington incluyen instalaciones vinculadas al programa nuclear iraní e infraestructuras estratégicas. La administración estadounidense pretende mantener la capacidad de ejecutar una ofensiva que reduzca las capacidades militares de Teherán y aumente la presión para conseguir un acuerdo sobre las actividades nucleares iraníes.
Trump dice que todavía quedan instalaciones iraníes por atacar

Durante unas declaraciones a periodistas en Palm Beach, Florida, Trump afirmó el sábado que Estados Unidos todavía tiene pendiente actuar contra una o dos instalaciones iraníes. «Todavía tenemos que ocuparnos de, diría yo, uno o dos emplazamientos, pero podemos hacerlo en diez minutos», manifestó el presidente.
Trump mencionó específicamente Pickaxe Mountain, una instalación subterránea que los servicios de inteligencia occidentales han señalado como posible lugar de almacenamiento de material nuclear iraní. El emplazamiento no ha sido alcanzado por los ataques estadounidenses anteriores y figura entre las instalaciones que Washington considera relevantes para sus objetivos militares.
El presidente también sostuvo que las negociaciones con Irán avanzan favorablemente, aunque describió al gobierno iraní como un interlocutor poco fiable. Sus declaraciones reflejan la continuidad de las conversaciones diplomáticas mientras el Pentágono mantiene los preparativos para una posible reanudación de los ataques.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró previamente en Atlanta que Trump todavía no había tomado una decisión sobre nuevas operaciones militares. Rubio explicó que Washington prefiere resolver la guerra mediante negociaciones, pero considera que dispone de la capacidad necesaria para alcanzar sus objetivos mediante el empleo de la fuerza.
«Podemos alcanzar objetivos militares si nos lo proponemos. Él no ha tomado una decisión», declaró Rubio durante una conferencia de prensa celebrada en el marco de la reunión de ministros de Exteriores del G20. El secretario de Estado reiteró que la administración estadounidense mantiene abiertas las vías diplomáticas y militares.
Irán considera insuficiente la propuesta de Qatar para alcanzar un acuerdo

Las conversaciones indirectas con Irán continuaron el sábado en Doha, donde representantes iraníes se reunieron con mediadores cataríes para examinar las condiciones de un posible acuerdo. Los contactos siguieron a más de doce horas de negociaciones celebradas el viernes en Teherán, con la participación de funcionarios de ambos países y comunicaciones regulares con Washington.
Catar ha propuesto un mecanismo de siete días destinado a establecer medidas graduales de confianza entre Estados Unidos e Irán antes de iniciar negociaciones más amplias. Las autoridades iraníes consideraron insuficiente esa propuesta y mantienen su propio planteamiento, que exige levantar el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes, liberar activos financieros y aceptar determinadas condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, también ha intervenido en las gestiones diplomáticas mediante una comunicación dirigida a Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní. La iniciativa contempla reactivar las conversaciones sobre un acuerdo que incluya restricciones al programa nuclear de Irán, uno de los principales puntos de desacuerdo entre ambos gobiernos.
Jameneí ordena responder sin restricciones geográficas a nuevos ataques

Mientras Washington evalúa sus opciones, el líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, ordenó el sábado a las Fuerzas Armadas preparar respuestas inmediatas y sin restricciones geográficas ante cualquier nuevo ataque estadounidense o israelí. La instrucción exige aumentar la preparación militar y ampliar los objetivos potenciales de las represalias iraníes.
Jameneí también recibió informes de los principales comandantes sobre la situación militar en el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz, el golfo de Omán y las fronteras iraníes. Las autoridades militares comunicaron que continúan reforzando sus capacidades operativas ante la posibilidad de una nueva campaña de ataques.
Los países del Golfo han expresado preocupación por la posibilidad de convertirse nuevamente en objetivos de las represalias iraníes debido a la presencia de instalaciones militares estadounidenses en sus territorios. Varios gobiernos regionales están intentando evitar una escalada que afecte las infraestructuras energéticas, las rutas marítimas internacionales y las principales ciudades de la región.
La llamada entre Trump y Netanyahu ocurre en una fase decisiva de los preparativos militares estadounidenses, con las elecciones legislativas del 3 de noviembre como referencia inmediata para las decisiones de Washington. Estados Unidos mantiene disponibles sus capacidades de ataque mientras examina las propuestas diplomáticas, e Irán prepara sus fuerzas para responder a una posible nueva ofensiva.










