El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el sábado 31 de octubre que las Fuerzas Armadas estadounidenses todavía deben ocuparse de «uno o dos lugares» en Irán y que podrían ejecutar los ataques necesarios en apenas diez minutos.
Durante unas declaraciones a periodistas en su residencia de Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida, el mandatario mencionó específicamente el complejo subterráneo conocido como Pickaxe Mountain, situado cerca de la instalación nuclear de Natanz, como uno de los posibles objetivos militares. Trump aseguró que las negociaciones con Teherán avanzan favorablemente, aunque cuestionó la fiabilidad del gobierno iraní para cumplir los compromisos que pudiera asumir.
«Hemos destruido su capacidad nuclear. Todavía tenemos que ocuparnos, diría yo, de uno o dos lugares, pero podemos hacerlo en diez minutos», declaró Trump. El presidente añadió que Estados Unidos dispone de un plan para ejecutar esas operaciones y señaló directamente el complejo de Pickaxe Mountain. «Probablemente podrían fijarse en Pickaxe Mountain. Tenemos que ocuparnos de eso. Podemos hacerlo muy rápidamente», manifestó.
Las declaraciones constituyen una nueva advertencia militar contra Irán, pocos días antes de las elecciones legislativas estadounidenses del martes 3 de noviembre. Trump ha planteado reiteradamente la posibilidad de reanudar los bombardeos después de los comicios, mientras el Pentágono mantiene sus capacidades de ataque en Oriente Medio y los gobiernos del Golfo intentan evitar una nueva fase de enfrentamientos.

El presidente sostuvo que Estados Unidos no tiene necesidad de actuar precipitadamente porque las operaciones realizadas desde el comienzo de la guerra han reducido considerablemente las capacidades militares iraníes. Aseguró que sus fuerzas han destruido buena parte de la Armada, la Fuerza Aérea, los sistemas antiaéreos y las instalaciones de fabricación de armamento de Irán, además de haber ocasionado importantes daños a su programa nuclear.
Trump también afirmó que Teherán desea alcanzar un acuerdo para poner fin al conflicto, pero expresó dudas sobre la disposición de sus dirigentes a respetarlo. «Quieren llegar a un acuerdo. Veremos qué ocurre. Las negociaciones van bien, pero, como saben, no son muy fiables», declaró. El mandatario acusó a las autoridades iraníes de aceptar compromisos para posteriormente retirarse de ellos y aseguró que Washington comprobará si finalmente están dispuestas a concluir las negociaciones.
Pickaxe Mountain figura entre las instalaciones que Trump amenaza con atacar

El complejo subterráneo de Pickaxe Mountain, situado en las proximidades de Natanz, en la provincia iraní de Isfahán, ha adquirido importancia estratégica debido a las sospechas de que alberga equipamiento relacionado con el enriquecimiento de uranio. Las instalaciones consisten en una red de túneles excavados bajo una formación montañosa, cuya profundidad y protección física dificultan las operaciones militares destinadas a destruir su contenido.
Los servicios de inteligencia israelíes consideran que Irán trasladó al complejo centrifugadoras y componentes utilizados para enriquecer uranio después de la guerra de doce días de junio de 2025. Las instalaciones no han sido atacadas directamente por Estados Unidos durante la actual guerra, a diferencia de otros emplazamientos vinculados al programa nuclear iraní.
El complejo ha sido objeto de vigilancia mediante imágenes satelitales para determinar su estado operativo y los movimientos de materiales en sus accesos. Un análisis publicado el 16 de octubre por el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, basado en imágenes obtenidas el día 7, identificó bloqueos de tierra en las entradas orientales y occidentales de los túneles.

Los accesos restringidos permanecían en esas condiciones desde hacía aproximadamente dos meses, lo que indica que las instalaciones no desarrollaban operaciones regulares ni trabajos de construcción importantes durante ese período. La situación también resulta compatible con la posibilidad de que los túneles se utilicen para almacenar equipos y materiales estratégicos trasladados desde otros centros nucleares.
La protección que proporciona la montaña representa una dificultad para cualquier operación aérea. La destrucción de instalaciones subterráneas de estas características requiere armamento capaz de penetrar estructuras reforzadas o inutilizar los accesos y los sistemas de apoyo. Trump, sin embargo, aseguró que las fuerzas estadounidenses podrían completar rápidamente los ataques pendientes y que disponen de la planificación necesaria para hacerlo.
El gobierno iraní ha negado que Pickaxe Mountain albergue actividades nucleares. La instalación continúa figurando entre los posibles objetivos militares de Washington mientras persisten las controversias sobre el material nuclear iraní y las condiciones para alcanzar un acuerdo que limite las actividades de enriquecimiento.
Irán negocia con Qatar mientras Estados Unidos prepara posibles ataques

Las declaraciones de Trump coincidieron con una nueva jornada de contactos diplomáticos entre Irán y Qatar. El sábado, negociadores iraníes mantuvieron reuniones con mediadores cataríes en Doha para examinar posibles mecanismos que permitan detener la guerra y establecer condiciones para un acuerdo con Estados Unidos.
Las conversaciones estuvieron precedidas por más de doce horas de negociaciones celebradas el viernes 30 de octubre en Teherán. Los contactos se desarrollan mediante una coordinación regular con Washington, aunque los representantes estadounidenses e iraníes no mantienen una negociación directa permanente.
Catar ha propuesto un mecanismo de siete días para aplicar medidas graduales de confianza entre ambos gobiernos antes de iniciar conversaciones más amplias. Las autoridades iraníes consideran insuficiente esa iniciativa y defienden una propuesta propia que incluye el levantamiento del bloqueo estadounidense de sus puertos, la liberación de activos financieros y la aprobación de una ruta de navegación por el estrecho de Ormuz.
Teherán plantea restablecer la circulación marítima por ese paso estratégico una vez que Washington acepte determinadas condiciones. El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales puntos de disputa, debido a su importancia para las exportaciones de petróleo y el transporte comercial de los países del golfo Pérsico.
Rubio afirma que Trump todavía no ha decidido si atacará Irán

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró el sábado que Trump todavía no había tomado una decisión definitiva sobre una nueva campaña de ataques contra Irán. Durante una conferencia de prensa en Atlanta, Rubio explicó que Washington mantiene abiertas las posibilidades de alcanzar una solución diplomática y aseguró que los contactos con las autoridades iraníes nunca se han interrumpido completamente.
El jefe de la diplomacia estadounidense también destacó que el presidente dispone de las capacidades militares necesarias para actuar si las negociaciones fracasan. La administración mantiene simultáneamente sus iniciativas diplomáticas y los preparativos militares, mientras evalúa las condiciones bajo las cuales podría reanudar los bombardeos.
Irán prepara represalias sin restricciones geográficas ante nuevos ataques

Las advertencias estadounidenses han provocado una respuesta de la dirigencia iraní. El líder supremo, Mojtaba Jameneí, ordenó el sábado a las Fuerzas Armadas preparar una respuesta inmediata y contundente ante cualquier nuevo ataque estadounidense o israelí, sin restricciones geográficas sobre el alcance de las represalias.
La instrucción contempla reforzar la preparación de las unidades militares, actualizar los objetivos potenciales y mantener capacidades de respuesta en el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y otras zonas estratégicas. Teherán ha advertido reiteradamente que una nueva ofensiva podría desencadenar ataques contra instalaciones estadounidenses e israelíes situadas en países vecinos.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, también indicó que las autoridades estudian la posibilidad de reconsiderar la prohibición de desarrollar armamento nuclear si se reanudan las hostilidades. El funcionario precisó que todavía no se había adoptado una decisión al respecto y condicionó las negociaciones sobre el programa nuclear a la aceptación de las exigencias iraníes por parte de Washington.

La posibilidad de nuevos ataques preocupa a los gobiernos del Golfo, que temen convertirse nuevamente en escenarios de represalias iraníes debido a la presencia de bases estadounidenses en sus territorios. Las autoridades regionales mantienen contactos diplomáticos para impedir una escalada que afecte las instalaciones energéticas, el transporte marítimo y las principales infraestructuras civiles.
Trump mantiene abierta la posibilidad de ordenar nuevas operaciones militares contra las instalaciones nucleares iraníes después de las elecciones estadounidenses del 3 de noviembre. La mención expresa de Pickaxe Mountain identifica uno de los objetivos que Washington considera pendientes, mientras las negociaciones continúan centradas en el programa nuclear, las sanciones económicas y las condiciones para restablecer la navegación por el estrecho de Ormuz.









