Un terreno de la zona industrial de Kiryat Arye, en Petah Tikva, es el emplazamiento elegido por Bezeq y Adgar Investments and Development para un centro de datos de al menos 16 megavatios. Las dos compañías han iniciado el proceso para desarrollar conjuntamente la instalación, con la intención de ponerla en funcionamiento comercial en 2028. El consejo de administración de Bezeq aprobó la firma de un memorando de entendimiento que todavía no es vinculante.
El proyecto sustituye buena parte de las aspiraciones inmobiliarias que Adgar había trazado para ese solar, próximo a sus oficinas. Su propuesta anterior contemplaba una torre de 38 plantas, cuatro niveles subterráneos y un centro de datos. Ante la desaceleración que ha experimentado el mercado de inmuebles destinados a generar rentas durante los últimos años, la empresa decidió concentrarse en la infraestructura de datos. Sobre ella se levantará un edificio de oficinas de seis plantas, con 10.000 metros cuadrados de superficie arrendable, y habrá 350 plazas de estacionamiento.
La instalación quedará cerca de Adgar Tower, un inmueble de la propia compañía que cuenta con 12.800 metros cuadrados disponibles para alquiler y se encuentra ocupado en su totalidad. Adgar, controlada por la familia Shnidman, desarrolla, construye y posee inmuebles de inversión en Israel y también en Polonia, Bélgica y Canadá.
En la asociación propuesta, cada empresa asumiría la mitad de los ingresos, los gastos y las inversiones. Ambas calculan una aportación propia de entre ₪200 000 000 y ₪250 000 000 por socio. El acuerdo distribuirá las responsabilidades: Adgar facilitará el terreno, se ocupará de la construcción, la infraestructura física y los accesos; Bezeq adquirirá el equipamiento, dirigirá la preparación tecnológica hasta la apertura y se encargará de la operación del centro y de su comercialización.
Una parte de las condiciones necesarias para comenzar ya está adelantada. Adgar obtuvo de Israel Electric Corporation una autorización vinculante de conexión eléctrica para 16 megavatios. Está previsto que los permisos de construcción se emitan en las próximas semanas. Las dos partes acordaron además un periodo de exclusividad de 90 días para intentar cerrar el contrato detallado. En la operación, Adgar contó con la representación del abogado Ron Gant, socio del despacho Firon.
La mayor parte del desembolso se distribuiría entre 2027 y 2028, de acuerdo con el calendario presentado. Bezeq estima que, a medida que se ocupen las instalaciones, el negocio podría aportar al grupo ingresos anuales de entre ₪50 000 000 y ₪80 000 000, además de un flujo de caja operativo de entre 25 y 40 millones al año. Son proyecciones vinculadas al aumento progresivo de la ocupación y al desarrollo del proyecto previsto.
Con esta iniciativa, Bezeq busca ampliar su presencia en las infraestructuras informáticas y de nube, fuera de sus actividades tradicionales de telefonía e internet. La creciente demanda de centros de datos y de infraestructura para inteligencia artificial figura entre las razones comerciales de esa orientación. Tras conocerse la propuesta de asociación, las acciones de Bezeq y Adgar registraron subidas.
El cambio de estrategia inmobiliaria se produce después de un periodo desfavorable para Adgar en bolsa. Sus acciones acumulan una caída del 22 % en el último año y la compañía tiene una capitalización de mercado cercana a los ₪695 000 000. La sociedad mantiene su actividad inmobiliaria dentro y fuera de Israel mientras negocia con Bezeq los términos definitivos del nuevo centro de datos.










