Los hutíes intentan ampliar su control sobre el oeste y el sur de Yemen mediante la captura de alturas que dominan los accesos entre la costa del mar Rojo y las zonas que aún permanecen bajo fuerzas respaldadas por Arabia Saudita.
El objetivo inmediato son las montañas Kahboub, un conjunto de posiciones estratégicas entre las provincias de Taiz y Lahij. Su control permitiría proteger la retaguardia de las fuerzas hutíes desplegadas cerca del estrecho de Bab al-Mandab y reforzar las posiciones que tomaron alrededor de Dhubab y en la isla de Perim.
Los combates se concentran en los alrededores del distrito montañoso de Al-Wazi’iyah, en Taiz, y en Ras al-Ara, sobre la costa del océano Índico. Esa zona queda entre la salida del mar Rojo, que los hutíes capturaron la semana pasada, y Adén, donde se encuentra la base del gobierno yemení reconocido internacionalmente.
El avance de este mes permitió a los hutíes, respaldados por Irán, apoderarse de la costa del mar Rojo y superar a las fuerzas del gobierno yemení apoyado por Riad. El grupo controla Saná desde 2014.
Arabia Saudita ha respondido con cientos de ataques contra posiciones hutíes en las tierras altas durante los últimos días. Sin embargo, esos bombardeos no han detenido el avance, mientras las fuerzas gubernamentales respaldadas por los saudíes han cedido terreno.
La escalada ya ha dejado casi 700 muertos y miles de heridos, de acuerdo con Naciones Unidas. Más de 120.000 personas han abandonado sus hogares dentro de Yemen y miles más han cruzado el mar Rojo en barco hacia África.
En paralelo, The New York Times informó que la administración de Donald Trump tenía preparados ataques aéreos contra los hutíes el domingo, después de nuevas peticiones del príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman. Según ese reporte, Trump suspendió la operación a última hora, cuando las tropas ya cargaban bombas en los aviones.
Reuters no pudo confirmar de forma independiente esa información y el Comando Central de Estados Unidos no respondió a una solicitud de comentarios.
Washington había rechazado hasta ahora las peticiones saudíes para intervenir otra vez en Yemen. Estados Unidos bombardeó posiciones hutíes durante dos meses a comienzos de 2025, pero Trump puso fin a esa campaña tras acordar un alto el fuego con el grupo.
La presión sobre Washington aumentó después de que los hutíes afirmaran el sábado que habían atacado Riad. En la capital saudí se escucharon fuertes explosiones y se observaron columnas de humo cerca del aeropuerto. Arabia Saudita no ha comentado esos aparentes ataques, los primeros contra la capital desde el inicio de la actual escalada.
El nuevo escenario también afecta las rutas energéticas. El control hutí sobre Bab al-Mandab amenaza la principal vía alternativa que Arabia Saudita ha utilizado para exportar petróleo cuando existen problemas en el estrecho de Ormuz.
Riad ha aumentado entonces los envíos por Ormuz. Los datos satelitales sitúan esas exportaciones en 2,9 millones de barriles diarios durante los últimos días, frente a unos 700.000 barriles diarios en agosto. Ese aumento ha compensado parte de las interrupciones en Yanbu, el puerto saudí sobre el mar Rojo.
Un reducido grupo de petroleros utiliza Ormuz pese al riesgo bélico. Algunos realizan trayectos con los transpondedores apagados y aplican tarifas de hasta una cuarta parte del valor de la carga. Después transfieren el petróleo a otros buques en el océano Índico para enviarlo a clientes de Asia y otros destinos.
El incremento de los embarques saudíes ha contribuido a contener el precio internacional del crudo, que volvió a acercarse a los $100 por barril después de rozar los $110 la semana pasada. Los combustibles refinados, sin embargo, continúan en niveles récord.
En Estados Unidos, el precio minorista del diésel superó los $6,51 por galón el lunes. Antes de la guerra iniciada en febrero por Trump junto a Israel contra Irán, rondaba los $3,75. Las elecciones legislativas de mitad de mandato están previstas dentro de seis semanas.
La agencia británica de seguridad marítima UKMTO informó además de un nuevo incidente en Ormuz: un barco que se dirigía hacia el estrecho recibió el impacto de un proyectil y varios tripulantes sufrieron heridas leves.
La vía diplomática permanece estancada desde el fracaso del acuerdo interino alcanzado en junio entre Estados Unidos e Irán. El presidente iraní Masoud Pezeshkian tiene previsto viajar el martes a Nueva York para asistir a la Asamblea general de las Naciones Unidas. Será su primera visita desde que Trump inició en febrero la “Operación Furia Épica” contra Irán junto a Israel.










