La base aérea de Nellis, en Nevada, se prepara para asumir una función central en la incorporación del futuro caza F-47 a la Fuerza Aérea de Estados Unidos. El plan contempla un complejo especializado cuyo presupuesto estimado asciende a $1 057 000 000. Las instalaciones deberán atender las exigencias de un avión de combate de sexta generación desarrollado por Boeing y facilitar su integración con aeronaves de combate colaborativas no tripuladas (CCA).
Nellis reúne unidades y medios dedicados a comprobar cómo se comportan los sistemas de combate antes de su empleo operativo. Allí funciona la Escuela de Armamento de la Fuerza Aérea estadounidense, se desarrolla el ejercicio Red Flag y tiene su sede el 422.º Escuadrón de Pruebas y Evaluación. Desde 1969, esta última unidad desempeña un papel principal en la evaluación operativa de los nuevos modelos de cazas del servicio. La unidad experimental de CCA que utiliza los FQ-42 y FQ-44 está destinada en Creech, otra base cercana.
Para recibir al F-47, la Fuerza Aérea busca empresas capaces de ejecutar las obras en plazos reducidos. La contratación podría repartirse entre cuatro adjudicatarios y las adjudicaciones están previstas para el 5 de febrero de 2027. El calendario general sitúa la conclusión de los últimos hitos en 2032, aunque parte de las instalaciones principales tendría que estar terminada en 2031.
Las propuestas que se solicitan actualmente corresponden a los hitos segundo, tercero y cuarto. Entre las obras principales figuran un hangar combinado de operaciones y mantenimiento de 116.000 pies cuadrados, una plataforma de estacionamiento de aeronaves de 1.153.000 pies cuadrados con cubiertas de protección solar, un edificio de simuladores y un laboratorio de reprogramación. El proyecto también exige servicios auxiliares y otras infraestructuras necesarias para el funcionamiento del complejo.

Los contratistas seleccionados podrían recibir encargos adicionales para ampliar el conjunto. Esta fase incluiría un hangar destinado al control de la corrosión y a la conservación de los revestimientos absorbentes de radar (RAM), empleados en aeronaves de baja observabilidad. También se prevén instalaciones para sistemas de combustible, instrucción en carga de armamento y nuevas tareas de mantenimiento. La construcción de estas dependencias comenzaría en 2029, con entrega prevista en 2032.
El primer vuelo de un ejemplar de producción del F-47 está programado para 2028. Las pruebas iniciales del caza probablemente se desarrollarán en la base aérea de Edwards, mientras que Nellis tendrá un papel específico en la incorporación de ese avión y de los CCA al conjunto de fuerzas de combate de la Fuerza Aérea.
La ubicación de Nellis ofrece acceso al extenso campo de pruebas y entrenamiento de Nevada (NTTR). En ese espacio, el F-47 podrá enfrentarse durante sus evaluaciones a amenazas aéreas y terrestres de procedencia estadounidense y extranjera. Entre los medios disponibles figuran aeronaves rusas y equipos antiaéreos adquiridos a lo largo de los años para utilizarlos en los ejercicios.
La extensión de la base también permite efectuar actividades sensibles lejos de observadores externos, pese a su cercanía con Las Vegas y a que los movimientos de despegue y aterrizaje pueden verse desde fuera. El intenso tráfico habitual y las numerosas instalaciones del aeródromo ofrecen otras posibilidades para mantener reservadas ciertas tareas de apoyo. Tampoco se descartan ensayos frente a plataformas clasificadas procedentes del Área 51, desde donde se considera probable que hayan operado prototipos del propio F-47.










