Un lanzador de misiles que pueda instalarse en plataformas terrestres y marítimas y utilizarse de forma remota ofrecería a las unidades militares otra opción para desplegar capacidad de defensa antiaérea sin exponer a más personal al peligro.
Thales UK demostró por primera vez esa capacidad durante una prueba de fuego real realizada esta semana. Desde su nuevo lanzador remoto disparó un misil ligero multirrol, conocido por las siglas LMM.
La prueba también permitió evaluar ForceShield UK, el sistema de mando y control de la compañía. Su tecnología de control de enfrentamientos Agile C4I y el sistema de dirección de tiro multimisión coordinaron el lanzamiento.

El lanzador se desarrolla para misiones de defensa antiaérea de corto alcance (SHORAD) y ataques contra objetivos de superficie. El diseño contempla configuraciones para posiciones fijas, vehículos mecanizados y plataformas montadas en medios terrestres o navales.
Thales considera que el sistema puede proporcionar medios de fuego no tripulados, de menor coste y prescindibles, al tiempo que reduce la exposición de los militares.
La empresa financia con recursos propios la investigación, el desarrollo y las pruebas de esta capacidad. Los trabajos también sirven de apoyo a la visión 20/40/40 del Ejército británico para el futuro de la defensa antiaérea de corto alcance.










