Los combates entre los hutíes y las fuerzas gubernamentales de Yemen, respaldadas por Arabia Saudita, han obligado a más de 300.000 personas a abandonar sus hogares en el oeste del país. Naciones Unidas ha registrado esta cifra de desplazados ante la intensificación de los enfrentamientos.
Prácticamente todos tuvieron que marcharse durante los últimos dos meses. La Organización Internacional para las Migraciones señaló que quienes han huido necesitan con urgencia alojamiento, alimentos, agua potable y atención médica.










