La exintegrante de la unidad de portavocía de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) Ayelet Kroizer anunció que asumió la portavocía de Rompiendo el Silencio, una organización crítica de la actuación militar israelí. En un extenso mensaje difundido el lunes en X, cuestionó las prácticas de comunicación del organismo en el que prestó servicio y describió experiencias que, a su juicio, justifican su decisión de trabajar para la organización.
Kroizer sostuvo que durante su servicio no solo conoció aspectos de la situación en Gaza y Judea y Samaria, sino también la forma en que las FDI decidían presentarlos ante la opinión pública. Afirmó que la unidad tenía una capacidad considerable para influir en la percepción de los acontecimientos y la acusó de tratar la información como si se tratara de una actividad de relaciones públicas.
En su relato, distinguió entre los objetivos que, según ella, se asignaban a la comunicación dirigida a los israelíes y los destinados al público internacional. Aseguró que, en el primer caso, se buscaba reforzar la confianza de la sociedad en las FDI y que el derecho a la información ocupaba un lugar secundario. Para las audiencias extranjeras, afirmó, la prioridad era ampliar la legitimidad de las operaciones militares.
La nueva portavoz también dijo que participó en la selección de datos destinados a los medios de comunicación. Entre sus acusaciones figura que el término “terrorista” se aplicaba en ocasiones a palestinos inocentes y que los comunicados se preparaban de acuerdo con sus destinatarios y con el propósito de cada mensaje.
Kroizer relató que creció en una comunidad haredí y que decidió renunciar a la exención del servicio militar que le correspondía. Se alistó durante la guerra porque entonces consideraba que esa era una manera de participar en la defensa del país. Afirmó que nunca imaginó que, una vez concluida su etapa en el Ejército, elegiría incorporarse a Rompiendo el Silencio en lugar de viajar o comenzar sus estudios.
En otro pasaje de su mensaje, aseguró que tuvo que preparar textos sobre ataques con decenas de muertos, acompañados de expresiones habituales de pesar por las víctimas ajenas a los combates. Presentó esa tarea como parte de su rutina en la unidad y afirmó que no quería guardar silencio ante situaciones que consideraba injustas. También invitó a quienes prestaron servicio durante la guerra a contar sus experiencias.
La publicación alcanzó rápidamente cientos de miles de visualizaciones y provocó fuertes críticas. El comediante Guy Hochman difundió una fotografía de Kroizer junto con un mensaje en el que la acusó de haber pasado directamente del servicio en la portavocía militar a desacreditar a las FDI ante el mundo. Su comentario incluyó un insulto contra la exsoldado.
El activista Yoav Eliasi también reaccionó contra el nombramiento. Cuestionó que una unidad encargada de representar al Ejército pudiera servir de paso previo a la incorporación de antiguos integrantes a organizaciones que se oponen a su política. Eliasi sostuvo además que no era la primera vez que ocurría algo semejante.
El intercambio de críticas se produjo después del anuncio de su incorporación a Rompiendo el Silencio, con el que Kroizer hizo pública su ruptura con la unidad de comunicación militar en la que había servido.










