Las hermanas Wehabtu y Hiyab nacieron en Etiopía unidas por la parte superior de la cabeza y orientadas en direcciones opuestas, por lo que durante casi dos años solo pudieron oírse entre sí. En febrero fueron sometidas en Estados Unidos a una operación de separación que duró más de 24 horas y requirió cientos de horas de preparación. Ahora continúan su proceso de rehabilitación y aprenden a vivir como dos niñas separadas.
Las dos nacieron en Etiopía con craneópagos, una condición rara en la que los gemelos están unidos por la zona del cráneo. Llegaron a St. Louis, Misuri, en marzo de 2025, poco antes de cumplir un año. Según el hospital, esta condición se presenta aproximadamente en uno de cada 2,5 millones de nacimientos y representa menos del 6 % de los casos de gemelos unidos. El equipo médico dedicó más de 300 horas a planificar y preparar la operación, incluida la forma de separar sus vasos sanguíneos y tejidos.
La operación comenzó la mañana del 24 de febrero de 2026 en el hospital infantil Cardinal Glennon, y la separación se completó a las 02:31 de la madrugada del día siguiente. Más de 30 integrantes del equipo quirúrgico participaron el día de la operación y más de cien profesionales intervinieron en la atención general de las dos niñas. Los cirujanos señalaron que sus cerebros estaban en su mayor parte separados, aunque había algunas zonas pequeñas donde compartían tejidos y vasos sanguíneos.
Wehabtu ya se sometió a otra operación para reconstruir el cráneo, mientras que Hiyab tiene previsto pasar por un procedimiento similar más adelante este año. Ambas reciben ahora terapias de rehabilitación para aprender a sentarse, comer, hablar y comunicarse de forma independiente, y más adelante también a ponerse de pie y caminar. El equipo que las atiende espera que, una vez completado el tratamiento, puedan regresar en el futuro con su familia en Etiopía.










