Israel ha acordado con la mayoría de las principales empresas de transporte público un nuevo sistema de financiación que vinculará parte de sus ingresos al número de viajeros y a la calidad del servicio. Los acuerdos, firmados este lunes 2 de noviembre entre la Autoridad Nacional de Transporte Público y los operadores, forman parte de una iniciativa valorada en ₪28 000 000 000.
El cambio modifica un criterio central del modelo actual: hasta ahora, la remuneración de las compañías se calculaba exclusivamente por los kilómetros recorridos por sus autobuses. Con el nuevo sistema, también se tomarán en cuenta la cantidad de pasajeros, el cumplimiento de las exigencias de funcionamiento y los resultados del servicio ofrecido.
El Ministerio de Transporte pretende ajustar la red a los desplazamientos reales de los usuarios. Para ello, contempla reducir las frecuencias o los servicios en trayectos con escasa demanda y trasladar recursos a zonas donde existe mayor necesidad. El plan incluye, además, la intención de acelerar nuevas licitaciones competitivas.
La firma de los acuerdos llega después de dos años de conversaciones entre el ministerio y los operadores. La negociación también requirió la participación de distintas dependencias gubernamentales para definir las condiciones económicas y regulatorias de la reforma.
Metropoline recibirá parte de sus pagos en función de los pasajeros

Una de las empresas que formalizó su adhesión es Metropoline, cuyo capital pertenece en un 79 % al fondo Generation Capital. El fondo comunicó el acuerdo a la bolsa este lunes. La compañía dispone de aproximadamente 1.800 autobuses y presta servicio en cuatro áreas operativas: el Néguev, Sharon, Gran Sharon-Holón y Ono-Elad.
En su caso, alrededor del 15 % de la remuneración se calculará a partir de las validaciones de los viajes efectuados por los pasajeros. El 85 % restante seguirá vinculado a una tarifa fija por kilómetro recorrido. Así, el uso efectivo del transporte tendrá una influencia directa en una parte de los pagos que reciba la empresa.
El acuerdo también prolongará cuatro años la explotación de las áreas de servicio de Metropoline respecto de la fecha de vencimiento prevista en sus concesiones originales. Durante ese período se revisarán los recorridos y la distribución de autobuses. Las rutas menos utilizadas perderán parte de su servicio, mientras que las áreas con mayor demanda recibirán recursos adicionales.
Las autoridades quieren que las empresas atraigan más pasajeros

Idan Moalem, director de la Autoridad Nacional de Transporte Público, sostuvo que el nuevo marco permite relacionar los incentivos económicos con el nivel de atención que reciben los pasajeros. Consideró que el acuerdo representa una modificación estructural del sector, resultado de las conversaciones entre las compañías y los organismos públicos.
Moalem destacó la participación de la División del Contador general y la División de Presupuestos del Ministerio de Finanzas. También agradeció el apoyo de la ministra de Transporte, Miri Regev, y del director general del ministerio, Moshe Ben Zaken, además de la colaboración de las propias empresas de autobuses.
La organización de defensa del interés público Lobby 99, que desde hace años reclama cambios en los incentivos del transporte, respaldó la reforma. A su juicio, el modelo anterior no presionaba suficientemente a los operadores para captar viajeros o elevar la calidad de sus prestaciones, porque sus ingresos dependían del recorrido de los vehículos y no de la utilización del servicio.
Lobby 99 considera que introducir el número de pasajeros en el cálculo de la remuneración acerca los intereses comerciales de las compañías al objetivo de ofrecer un transporte fiable, eficiente y accesible. No obstante, la organización pidió profundizar en esa orientación y ampliar las reformas del modelo de pagos y de las licitaciones.










