El director ejecutivo de la Bolsa de Tel Aviv, Ittai Ben-Zeev, pidió a los partidos israelíes que superen sus diferencias y acuerden un gobierno de base amplia después de las elecciones de la semana pasada. En una carta abierta, sostuvo que una coalición apoyada por distintos sectores políticos podría impulsar una agenda económica ambiciosa y mejorar el nivel de vida de los israelíes.
Para Ben-Zeev, los resultados electorales han impuesto a los dirigentes una responsabilidad que trasciende los intereses de sus respectivos bloques. La cooperación entre partidos, señaló, no requiere abandonar convicciones ni eliminar desacuerdos. Considera necesario que los objetivos nacionales de largo plazo prevalezcan sobre los cálculos políticos inmediatos y que las disputas partidistas no condicionen el futuro económico de Israel.
El ejecutivo defendió esa propuesta a partir del desempeño reciente de la economía israelí. Atribuyó su fortaleza a la iniciativa empresarial, la innovación, la preparación de los trabajadores y la determinación del sector privado. Destacó que las compañías del país mantuvieron su crecimiento incluso durante períodos especialmente difíciles y que la confianza de los inversionistas contribuyó a situar a la Bolsa de Tel Aviv entre los mercados con mejores resultados del mundo.
Sin embargo, advirtió que la capacidad tecnológica del país no basta por sí sola para asegurar la prosperidad económica. Su propuesta de gobierno amplio responde también a la necesidad de atender decisiones que, en su opinión, exigen acuerdos políticos duraderos y una dirección económica definida.
Entre las tareas que identificó figuran la aprobación de un presupuesto estatal responsable que favorezca el crecimiento y un aumento de la inversión en infraestructura. También reclamó un sistema educativo adaptado a las necesidades del futuro, una mayor participación de la población en el mercado laboral y una distribución más amplia de las responsabilidades nacionales.
Ben-Zeev incluyó entre sus prioridades el aprovechamiento de las oportunidades regionales. Planteó ampliar los Acuerdos de Abraham y facilitar la entrada de las empresas israelíes en nuevos mercados, como parte de una estrategia para fortalecer las perspectivas económicas del país.
El director de la Bolsa señaló que quienes invierten buscan oportunidades, pero también necesitan políticas coherentes, certidumbre y una perspectiva económica clara. Considera que Israel tiene capacidad para atraer inversiones de gran magnitud y convertirse en un centro económico de influencia mundial. Para alcanzar ese objetivo, afirmó, el país debe demostrar que puede acordar metas comunes de largo plazo, además de afrontar las crisis.










