Cinco explosiones sacudieron la isla iraní en el estrecho de Ormuz. Washington atacó posiciones militares mientras Trump aseguraba que no contemplaba una nueva ofensiva contra Teherán.
Estados Unidos bombardeó el lunes 2 de noviembre la isla iraní de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, donde se registraron cinco explosiones consecutivas. Residentes observaron dos aeronaves sobrevolando la zona durante el ataque, ocurrido mientras el presidente Donald Trump descartaba una nueva ofensiva militar contra Irán después de las elecciones legislativas estadounidenses.
Las fuerzas estadounidenses atacaron posiciones iraníes vinculadas con sistemas de defensa antiaérea. Un funcionario de Washington explicó que las operaciones estaban dirigidas contra unidades iraníes que habían utilizado misiles tierra-aire para atacar medios militares estadounidenses. Qeshm alberga instalaciones navales y posiciones militares próximas a una de las principales rutas de transporte de petróleo del mundo.
El bombardeo contradice las declaraciones pronunciadas horas antes por Trump, quien aseguró que Estados Unidos llevaba meses sin combatir contra Irán. «No sé si siquiera se le puede llamar guerra, porque no hemos estado combatiendo durante meses», afirmó durante un discurso en Washington. Al preguntársele si contemplaba nuevos ataques después de las elecciones del 3 de noviembre, respondió: «No».
Washington ha efectuado otros bombardeos limitados contra posiciones iraníes durante las últimas semanas, sin anunciarlos públicamente. Estas operaciones buscan impedir ataques contra las fuerzas estadounidenses y la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, mientras el Pentágono conserva fuerzas desplegadas en la región.
El ataque ocurre en medio de las negociaciones para poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero. Estados Unidos e Irán mantienen contactos diplomáticos con la mediación de Qatar, que intenta alcanzar un acuerdo para detener los ataques contra los buques que atraviesan Ormuz y levantar el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes.
El vicepresidente JD Vance aseguró el lunes que las conversaciones habían avanzado y que Washington todavía veía posibilidades de alcanzar un acuerdo.










