El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, considera que existe una posibilidad real de alcanzar un acuerdo con Irán que ponga fin a la guerra entre ambos países. Tanto él como el presidente Donald Trump mantienen una valoración favorable de las negociaciones, aunque Washington conserva la opción de recurrir nuevamente a la fuerza militar.
Vance habló con periodistas en la base aérea conjunta Andrews, después de conversar sobre Irán con Trump aproximadamente una hora antes. Afirmó que Estados Unidos ha mantenido varias conversaciones positivas con representantes iraníes y que pretende continuar las gestiones. No obstante, advirtió que el comportamiento de Teherán puede resultar impredecible.
El vicepresidente señaló que el gobierno estadounidense dispone de alternativas militares y no militares. A su juicio, los contactos han permitido avanzar, pero todavía deben comprobar si es posible conseguir nuevos resultados. Ante una pregunta sobre las amenazas presidenciales de reanudar los ataques, precisó que Washington no ha impuesto a Irán un plazo límite para alcanzar un entendimiento.
Una de las condiciones que Vance considera fundamentales es impedir que Irán reconstruya su programa nuclear. Sostuvo que Estados Unidos ya lo había destruido y que su prioridad consiste ahora en evitar cualquier intento de restablecerlo. Sin embargo, esa afirmación contrasta con las declaraciones de Trump sobre la posible necesidad de bombardear otras instalaciones de enriquecimiento nuclear y con la existencia de reservas iraníes de uranio altamente enriquecido.
Para Vance, un acuerdo necesitaría un compromiso iraní firme y verificable de no reconstruir esas capacidades. También reconoció que las autoridades de Teherán conceden importancia a su soberanía y a la recuperación económica del país, aspectos que, a su entender, podrían permitir una solución negociada.
En declaraciones anteriores, el vicepresidente había identificado como principal prioridad estadounidense el restablecimiento del tránsito por el estrecho de Ormuz. El cierre efectivo de esa vía marítima por parte de Irán ha provocado un fuerte aumento de los precios internacionales del gas. Ahora, Vance insiste en que todavía es posible avanzar por la vía diplomática, aunque condiciona ese resultado a garantías sobre el programa nuclear iraní.










