En el sur de Irán se registraron este lunes informes de explosiones en la isla de Qeshm, próxima al estrecho de Ormuz, y en la ciudad portuaria de Bandar Abás. Testigos afirmaron haber visto aviones de combate sobre la zona, mientras que fuentes iraníes hablaron de varios misiles que habrían alcanzado sistemas de defensa antiaérea instalados en Qeshm.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró que sus defensas antiaéreas interceptaron dos aparatos estadounidenses del modelo MQM-170 al sur de la isla y que consiguieron hacerse con su control. También afirmó que un dron estadounidense MQ-9 fue destruido al este del estrecho de Ormuz. Estas afirmaciones no vienen acompañadas en la información disponible de una confirmación independiente.
Los incidentes se conocen en un momento en que Washington y Teherán mantienen abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo. El presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo que el petróleo había bajado casi $10 por barril debido a las expectativas de que no estalle una nueva guerra con Irán. En un mensaje público insistió en que todavía es posible lograr un entendimiento con el gobierno iraní.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, también se mostró favorable a las perspectivas de una solución negociada. Afirmó que tanto él como Trump ven con optimismo la posibilidad de un acuerdo, aunque aclaró que las gestiones continuarán. “Hemos logrado ciertos avances. Veremos si podemos conseguir más”, declaró.
Los informes no identifican al responsable de los supuestos impactos de misiles. Tampoco se ha presentado una verificación independiente de las afirmaciones iraníes sobre los aparatos estadounidenses.










