Israel advirtió a Estados Unidos que Irán tendría planes de utilizar armas químicas contra sus adversarios. La información de inteligencia fue presentada por representantes israelíes en encuentros con funcionarios estadounidenses durante las últimas dos semanas. En esas conversaciones, la parte israelí consideró que el peligro químico requería una atención más urgente que la amenaza nuclear.
La advertencia no encontró una respuesta uniforme en Washington. Algunos funcionarios estadounidenses consideran que la posibilidad de un ataque químico merece ser tomada en serio. Otros, en cambio, desconfían de la evaluación y sospechan que el primer ministro Benjamin Netanyahu busca convencer al Gobierno de Donald Trump de que reanude operaciones militares de gran escala contra Irán.
La preocupación y el escepticismo conviven, por tanto, dentro de la administración estadounidense. Funcionarios de países del Golfo también han cuestionado la valoración transmitida por Israel. No existe una postura coincidente entre los funcionarios estadounidenses acerca de esa amenaza.
Las sospechas estadounidenses sobre las capacidades químicas iraníes tienen antecedentes de varias décadas. En 2003, Irán reconoció que había desarrollado capacidades relacionadas con armas químicas durante la guerra contra Irak, librada en la década de 1980. Teherán sostuvo, sin embargo, que posteriormente las había desmantelado.
En años recientes, las evaluaciones anuales de inteligencia de Estados Unidos difundidas públicamente han señalado que Irán “probablemente busca” continuar la investigación y el desarrollo de armas químicas. Esa apreciación sobre actividades de investigación es distinta de la advertencia actual de Israel, que atribuye a Irán la intención de emplear ese tipo de armamento contra sus enemigos.










