El Shin Bet investiga indicios de que al menos dos países, además de Qatar, habrían tratado de intervenir en las elecciones a la Knéset. Las sospechas abarcan posibles operaciones de influencia indebida y movimientos de dinero cuyo origen y destino están bajo investigación, de acuerdo con la información difundida por Canal 12.
Una parte de las pesquisas busca determinar quién proporcionó los fondos, por qué vías circularon y quiénes los recibieron. Los investigadores examinan si determinadas cantidades llegaron a familias vinculadas con el crimen organizado. También investigan sospechas relacionadas con figuras políticas árabes.
El servicio de seguridad dispone de elementos de prueba que todavía analiza. Para reconstruir los movimientos financieros ya se efectuaron actuaciones de investigación complejas y delicadas. Los indicios reunidos apuntan a la posibilidad de que el dinero procediera de varias fuentes, no de una sola.
La investigación tiene antecedentes de varias semanas. David Zini, director del Shin Bet, comunicó entonces información preliminar a la fiscal general, Gali Baharav-Miara, y al presidente del Comité Central de Elecciones, el juez Noam Sohlberg. En ese momento, los datos constituían una pista general de inteligencia. La incorporación de nuevos materiales durante los últimos días llevó al organismo a considerar necesaria una investigación abierta, con el propósito de reunir pruebas que pudieran utilizarse en procedimientos judiciales.
El Comité Central de Elecciones ha diferenciado estas averiguaciones de las acusaciones sobre una presunta alteración de los resultados. En una declaración, rechazó que las sospechas investigadas justifiquen presentar los comicios como fraudulentos: “Las acusaciones de manipulación sistemática o de unas elecciones robadas son una explotación política de las sospechas que se investigan”.
El Shin Bet, por su parte, ha precisado que el alcance de la investigación es limitado y está definido con exactitud. La agencia aseguró que la información procede de sus propias actividades de inteligencia, realizadas conforme a su mandato legal para detectar influencias extranjeras. También aclaró que los datos no fueron aportados por ningún partido ni por representantes políticos de uno u otro sector.
Cuando concluyan las pesquisas, los resultados íntegros serán entregados al presidente del Comité Central de Elecciones y a los funcionarios del organismo autorizados para conocerlos. Las decisiones posteriores se adoptarán a partir de las conclusiones de la investigación.









